En torno al 1 de octubre de 2017 Barcelona se convirtio en un nido de espias de desinformacion y de traicion Carles Puigdemont en persona y varios socios se vieron con emisarios rusos que les ofrecieron dinero y miles de soldados para llevar la declaracion de independencia a sus ultimas consecuencias A cambio querian que una Cataluna independiente fuera un paraiso mundial de las criptomonedas Una jugada que el Kremlin veia como la coronacion de s...