La Trinidad no es, como muchos creen, una exclusividad cristiana. La intuición trinitaria, aunque expresada con otros símbolos, se encuentra presente en la mayoría de las culturas de la humanidad. La Trinidad, en efecto, nos habla no sólo de las profundidades de lo Transcendental, sino también de las alturas del Hombre y de la realidad de la Tierra. A esta experiencia profunda Panikkar la denomina «Trinidad radical» y muestra cómo las más diversa...