¿Para qué sirve un confesionario? Para dejar las almas más limpias que unapatena, por supuesto. Pero, ¿alguien se ha parado a pensar en la cantidad dehistorias fantásticas, maravillosas, tiernas, crueles, perversas, y tambien, cómono, otras soporíferamente aburridas que tiene que soportar un confesor?Todo comenzó un día en el que, sin saber cómo ni por qué, Javier, nuestroprotagonista, amaneció en el interior de un confesionario. Antes de tenerti...