LA GUERRA DE TROYA FUE SIEMPRE LA GUERRA DE LAS MUJERES brHelena y su inigualable belleza que resulto ser solo un hueso que los perros rabiosos se disputan Casandra cuyas profecias nadie atiende a menos que un varon las enuncie la obcecada Amina con la mirada fija en las ruinas decidida a vengar la muerte de su rey Hecuba aullando de dolor en la silenciosa orilla como si sus gritos pudieran alcanzar los pasillos del Hades y despertar a los muerto...