La necesidad de comer todos los días obliga a cocinar con una periodicidad determinada, sea la que sea, nunca coincide la cantidad exacta que tenemos con la que queremos comer, por lo que con cierta frecuencia tenemos más cantidad de la que consumimos, dando origen a las famosas «sobras».Es necesario recuperar las buenas formas que aplicaban nuestras abuelas para aprovechar cualquier resto, dándole una segunda vida a los alimentos sin que tuviera...