Hay personas que viven con los pies en la tierra Y otras que aprenden a sostenerse en el aire aunque tiemblenElla no buscaba el vertigoNi el riesgoNi a alguien capaz de hacerla mirar hacia arribaPero entonces aparecio elUn cuerpo suspendido entre telasUna forma de volar que no parecia de este mundoY algo dentro de ella empezo a romperse o a despertarseLas trapecistas no caen solas es una historia sobre la rabia que se esconde bajo la piel el amor...