caída de las barreras que separaban a los pueblos europeos, tras las investigar los lazos (o los rechazos) profundos que, en el orden del pensamiento y de los grandes presupuestos sobre el sentido del individuo, de la nación y de la humanidad, o sea, en el orden filosófico, han mantenido unido -discordia concors- al Viejo Continente. Al mismo tiempo, el problema del terrorismo internacional y de sus secuelas bélicas exige de Europa una concentrac...