En las más decisivas batallas de la humanidad, aquellas que marcarán para siempre la evolución misma de nuestra especie, la más profunda clave es la de la dignidad. Y ahora estamos librando una de ellas. Ni el "realismo", ni la "prudencia", ni el pragmatismo serán efectivos en esta hora crítica. Solo la dignidad nos permitirá liberarnos de la "tutela" de los grandes financieros y de las reglas de sus "mercados". En estos días en los que los "real...