Propagandistas, agitadores, antipatriotas, maleantes, nihilistas, dinamiteros, estafadores... Sin duda, no falta nadie.Flor O'Squarr -pseudónimo bajo el que se esconde un periodista y escritor belga refinado y amante de los duelos en sus horas de ocio- tuvo conocimiento de primera mano de los movimiento ácratas europeos en el siglo XIX y, si bien no comulgaba con sus ideas, decidió escribir una crónica razonada de sus hazañas... o fechorías, segú...