Los hijos de la mar, se ha ido escribiendo despacio, sin prisas, como un poso que ha ido sedimentándose con la observación de un espectador que mira, piensa, calla y va acumulando reflexiones sin juzgar, sin sentenciar, sin perdonar ni pedir perdón.Usando un lenguaje claro y directo mis poemas, van desgranando personajes, vidas, historias... Algunos de ellos podrían llegar a ser relatos cortos por sí mismos. Otros cuentan o dejar intuir una vida ...