En el folclore popular se conoce a la Medianoche como la hora de la brujas. Se cree que a partir de ese momento, amparados por la siniestra oscuridad nocturna, es cuando los espíritus, los seres de ultratumba, los fantasmas, los demonios, e incluso los hechiceros, adquieren mayor poder sobre el mundo terrenal. Surgen de sus dominios y se adentran en el nuestro con el fin de atormentarnos la existencia mientras dormimos, hasta la salida de los pri...