Es dificil empezar a leer las historias en principio modestas de una enganosa sencillez de Los peces de la amargura y no sentirse conmovido sacudido a veces indignado por la verdad humana de que estan hechas una materia extremadamente dolorosa para tantas y tantas victimas del crimen basado en la excusa politica pero que solo un narrador excepcional como Aramburu logra contar de manera veridica y creible Un padre se aferra a sus rutinas y aficion...