El tiburón vive solo en el fondo del mar, pero en sus sueños los habitantes del océano son amables y cercanos. La realidad, sin embargo, le demuestra cada día que su apariencia se impone y aleja a peces, tortugas, calamaresà Cada uno de ellos es un ejemplo de incapacidad para el diálogo: por los prejuicios, por adelantarse a las palabras del otro. Nunca escuchan. Un día el tiburón sigue el rastro de una melodía y la música va a descubrirle otra f...