En la lógica de los libros de viajes suele ocurrir que antes de que la nave arribe a su destino, se produzca un accidente y que de el resulte la clave de acceso a lo inesperado. Jonathan Swift utiliza ese recurso en los viajes de Gulliver y lo hace con una manifiesta intención: ubicar a su aventurero en tierras extrañas habitadas por personajes fantásticos que servirán de excusa para una implacable critica a la sociedad europea. Son las fabulosas...