Un cuento de la psicologa Elena Crespi para aprender a escuchar nuestro cuerpo y expresar lo que sentimos A Luan no le gusta que su abuela le pellizque las mejillas ni jugar en el tobogan solo porque lo dice su amigo Victor Pero cuando no le salen las palabras y los demas no la escuchan Luan se frustra y no sabe que hacer En este cuento Elena Crespi nos trae una historia tierna y sensible con la que muchos pequenos y no tan pequenos se sentiran i...