Un hombre joven y ocioso que practica el running por vicio y que atiende el huerto de un amigo se empecina en una discusion con un vecino y transforma su vida como quien cria palomas o colecciona sellos en la de un sadico cruel Pero es una historia tan inmoral que su malvado desenlace provoca una sonrisa en el lector horrorizado Y sonreir al mal no debe ser muy encomiable aunque Stieg Larsson o Quentin Tarantino tengan tantos millones de seguidor...