En el reducto de la piel donde se clava la herida todavia se conserva violacea y macerada la ulcera del pecado presente en la carne La obediencia y la sumision derivadas del deseo insatisfecho producen un dolor indecible Despenarse al vacio inmaterial por la corporeidad de las manos del tirano supone un castigo terribleTodavia no me he deshecho de la condena de este quiste enfermizo ubicado en la profundidad de mis entranasMat ar a mi musa no ofr...