Se dice que mientras cumplia una condena de dos meses en la prision de Holloway por arrojar piedras contra las ventanas de los politicos que se negaban a reconocer el derecho al voto de las mujeres se pudo ver a Ethel Smyth dirigiendo a traves de los barrotes de su celda con el cepillo de dientes a modo de improvisada batuta una interpretacion de La marcha de las mujeres el himno que poco antes habia compuesto para el movimiento sufragistaLa anec...