Mendel no hacia mas que poner verdes a los monjes de su monasterio Pero no de un verde cualquiera iera un verde guisante En su huerto ya no cabia ni media lechuga iSolo guisantes Los pobres monjes los tenian que mojar en la leche del desayuno comer merendar y cenar Asi fue como despues de cultivarlos a toneladas Mendel termino ganandose la confianza de los guisantes y estos le susurraron al oido uno de los secretos mejor guardados de la naturale...