El amor es una lengua extrana que hablamos casi por intuicion Ese idioma no necesita maestros los chicos lo balbucean con miradas y gestos los adultos a veces lo descubren cuando ya es demasiado tarde y los viejos lo recuerdan para poder morir dignamente De esa lengua nos habla Martin Garzo en Mi querida Eva una historia ambientada en Valladolid en un calido verano de hace ahora muchos anos cuando Alberto Eva y Daniel eran unos adolescentes que ...