Pilar Lebeña Manzanal nació en Bejes, aldea cántabra vigilada por unos picos soberbios que obligan a mirar al cielo cuando se sueña despierto. Viajera, artista, misionera, tocadora de castañuelas, peluquera, forastera, escritora, profesora, periodista -como esas voces que se oían por casa de una vieja radio maltratada por la vida-. Sueños. Efimeros unos. Nuevos otros. Obstinados los que más se querían. Realizados unos. Huidizos no pocos. Y otros ...