Las once historias de Molino en ruinas dibujan unas relaciones humanas efímeras, en la antítesis de la permanencia y plagadas de soledades poliédricas. Son retratos en movimiento en los que, con trazos desdibujados, la autora empuja a los lectores a reflexionar sobre cómo la foto de familiares, amigos y compañeros de viaje resulta inasible, ya que sus integrantes cambian casi a cada segundo. Cada uno de estos relatos transporta al lector a paisaj...