La literatura francesa constituyó para Nietzsche un acceso privilegiado a la sensibilidad, ansiedades y esperanzas del hombre moderno; sobre todo la lectura de Baudelaire le facilitó una vívida imagen de las amenazas al individuo en la entonces incipiente cultura de masas. Los indicios de esta cultura fueron objeto constante de la crítica de Nietzsche, cuya insistente polémica en favor de lo individual no supuso, de todos modos, obstáculo alguno ...