La primavera de 1418 llega acompanada de los ultimos ecos del concilio de Constanza en el que se han tomado una serie de graves y solemnes decisiones en pos de atajar el quebrantado estado espiritual y la desunion del momento Dietrich von Mors ve en la nueva doctrina del conciliarismo una oportunidad dorada para aumentar su poder e influencia formando un fuerte partido de arzobispos y cardenales que pueda dominar tanto en Roma como en las tierras...