A menudo nos podria parecer que las palabras que dijimos o las palabras que oimos decir a otros fueramos o no nosotros sus destinatarios continuan rodando por las calles dormidas al abrigo de las casas y hasta susurrandose en los rincones oscuros en los que fueron pronunciadas por primera vez Perdidas como si a nadie pertenecieran y como si nadie nunca pudiera volver a apropiarselasA menudo podria darnos la impresion de que las palabras que no di...