En ese nuevo marco de relaciones humanas ocupan un lugar de preferente atención los elementos marginados: mendigos, gitanos, mujeres desgraciadas y niños expósitos. Estos últimos se movían en una vida casi anónima y gracias al interés poblacionista de la época, su integración social, sin ser más dramática, se verá algo favorecida; hay, además una gran curiosidad en torno a la evolución de la demografía infantil. Recientemente se han realizado alg...