Entonces cuando es de noche y Martin posa su mano sobre uno de mis muslos le pregunto Hemos venido aqui a ser viejos No se llevaron nada o casi ni siquiera el gusto por la aventura Y cuando llegaron al pueblo entraron en casa y se echaron encima de un colchon como si la noche no fuera a acabar nunca Amanecio y a la luz del sol descubrieron que habia mas vida alli unas cuantas casas unos huertos hombres y mujeres que hablaban lo justo Despacio Na...