Kenneth se siente afortunado. Ha encontrado a la familia que nunca supo que tenía, su futuro en el Foreign Office se le presenta brillante y recibe la noticia de que su abuelo materno, laird de Dolmuck, acaba de fallecer y le ha nombrado heredero. Ante esta inesperada situación, viaja a las Highlands para vender las posesiones y regresar a Londres. Guarda penosos recuerdos de aquel lugar, del que huyó a los dieciséis años, y no desea permanecer m...