La serpiente siempre estaba enfadada Se despertaba enfadada y se iba a dormir enfadada Los animales ya la conocian y no le tenian miedo Les gustaba su enfado que siempre era distinto y no querian ni imaginarse como seria si de repente dejase de estar enfadadaToon Tellegen y Marc Boutavant nos regalan diez fabulosos y encantadores cuentos Con una maravillosa ironia con alegre encanto y con pinceladas de pura filosofia los dos grandes maestros de l...