Para Ramon y Cajal todo hombre puede ser si se lo propone escultor de su propio cerebro y convencido de que toda obra grande es el resultado de una gran pasion puesta al servicio de una gran idea ofrece en los primeros capitulos una serie de consejos y advertencias a los jovenes estudiantes tratando de promover su entusiasmo por los trabajos de laboratorio En los capitulos finales el investigador analiza los deberes del Estado con la ciencia y su...