La sociedad del siglo XXI evoluciona en una espiral de sucesivos desastres. Los problemas relacionados con la seguridad no han parado de crecer. Las incertidumbres (incertidumbre vital, sanitaria, energética, económica, climática?) han arraigado en las vidas de las personas de manera mantenida llegando a modificar el esquema tradicional de los factores desencadenantes de riesgo social. En las sociedades occidentales avanzadas los ciudadanos han d...