Con mano firme sin dudarlo un momento agarro una cuchilla antigua de afeitar y aproximo el filo a su lengua De un golpe seco disecciono la punta dejandola dividida en dos partes que le otorgaban un aspecto antihumano La sangre no paraba de manar a borbotones y con semblante frio paso la cuchilla por un mechero y la trajo de nuevo hacia si con el fin de cortar la hemorragia y cauterizar la herida Cuando la sangre se hubo coagulado se enjuago la bo...