Piero Coda, eminente teólogo, recoge algunas reflexiones sobre la misteriosa y multiforme realidad del sufrimiento que a todos nos hermana, llevándonos a través de la variada y enriquecedora multiplicidad de caminos que el hombre ha recorrido para responder con sensatez y responsabilidad a este interrogante, grande y universal. La clave de lectura unitaria es la que trata de dar figura al título de esta obra: Si el que sufre es el hijo del hombre...