La locura representa la experiencia de quien no ha soportado el abandono inaugural que pone en marcha nuestra identidad y nuestra independencia Su crisis nos interpela y nos recuerda de continuo la soledad esencial y constituyente con que somos arrojados arbitrariamente al calabozo de la vida La existencia a la postre consiste en un empeno gesticulante y tenaz por desprendernos de ese recuerdo que una y otra vez amenaza con resurgir en cualquier ...