«"En el abismo de la noche más oscura", el discurso pronunciado en la visita al campo de concentración de Auschwitz...: "En un lugar como éste se queda uno sin palabras; en el fondo, sólo se puede guardar un silencio de estupor, un silencio que es un grito interior dirigido a Dios: ¿Por qué, Señor, callaste? ¿Por qué toleraste todo esto?". Un grito dirigido a Dios y, por tanto, un acto de esperanza, de confianza y de resistencia contra el abismo ...