Los historiadores de la guerra suelen olvidar el sufrimiento de los ho mbres. Presentan los acontecimientos con frialdad, como si las tropas fueran peones de marfil en un tablero de tierra. Pero no es así. Dejan do a un lado el sufrimiento y el dolor de los heridos o de quienes pie rden a sus seres próximos, hay individuos que pasan a vivir en una ter rible situación, los prisioneros de guerra: el desconcierto y la desaz ón por el porvenir se adu...