En la plaza se oyen los gritos de jubilo Silvina la hija del zapatero se casa con Donato el fumista pero el bueno del remendon lamenta ver como su hija se le escapa Tras haber pateado media Espana Esteban y El Epi dos mendigos errabundos comparten sus andanzas junto a un pozo Y en el cuento que da titulo al volumen un joven se sienta en el borde de su ventana a observar como la ciudad se apaga atento a los estimulos de la calleBien sea a partir d...