Sofía es alocada, divertida y desordenada. Jaime es organizado, metódico y supersticioso. Sofía acaba de dejar a un novio que no la merecía y no quiere que le vuelvan a romper el corazón. Jaime acaba de divorciarse y huye del compromiso. Nada hacía pensar que dos personas tan opuestas pudieran enamorarse. Hasta que ambos coincidieron en aquel ascensor. Pronto Jaime y Sofía se darán cuenta de que, a veces, los polos opuestos se atraen irremediable...