Un frio manto de indiferencia petrifica las emociones y la capacidad de conmoverse de los habitantes de la ciudad convirtiendoles en meros y distantes espectadores incapaces de reaccionar ante el sufrimiento ajeno ni propioUn mundo deshumanizado en el que seres humanos y demas criaturas sintientes conviven en paralelo en un mismo espacio cerrado y hostil Seres grises invertidos cada cual en su soledad incapaces de romper barreras de incomunicacio...