Desde su celda un condenado a muerte comparte con el lector hora por hora minuto a minuto los ultimos momentos de su vida Para aliviar su intolerable espera escribe sobre sus vanas esperanzas de ser indultado su ultimo viaje en furgon o su miedo a enfrentarse a la multitud en la plaza de ejecuciones pero tambien sobre el recuerdo de sus ultimos paseos por Paris o la sonrisa de su hija Marie A traves de sus palabras el condenado anonimo y sin rost...