Hasta que le despidieron de la empresa en la que trabajaba Carlos a sus treinta y ocho anos tenia su vida construida edificada sobre la seguridad de una colocacion estable en una importante multinacional Nada predecia el rumbo insospechado que tomaria nadie preveia el inesperado final que se acercaba En tan solo seis meses la confianza y la fortaleza que venian acompanadas de optimistas planes de futuro se desmoronaron como un castillo de naipesU...