Los cuentos de Pedro Ugarte se mueven en un terreno reconocible cotidiano en una tranquilizadora geografia de residencias y avenidas donde la felicidad es un archipielago de islas pequenas cuyas costas se ven azotadas por un oceano oscuro y turbulento pero basta desviar un poco la mirada dar un solo paso en falso para adquirir conciencia de los abismos que asoman a los ladosCon menos ironia que en anteriores libros pero con la misma ternura cland...