Solo los grandes maestros como Bioy Casares dominan con maestria el arte de contar historias sencillas propias de la pequena odisea cotidiana del ser humano que no obstante sin que el lector perciba exactamente cuando ni como lo precipitan en una atmosfera de inaprensible extraneza o enajenacion a veces inquietante como en Un encuentro en Rauch a veces atroz como en Margarita o El poder de la farmacopea y a veces delirante como en A proposito de ...