Miraron la televisión con esos insulsos y tendenciosos informativos o magacines orientados a los ociosos y perturbados. Verdades a medias y noticias interesadas y toda aquella fauna deplorable de listillos, aristócratas sin corona, ladrones con corona y miserables embusteros y vividores. Escritores de libros ajenos y mamporreros del poder de turno que se frota las manos con esa desinformación informativa. Nada que ver con los códigos deontológico...