Dona Urraca Alcolea se ha sentado debajo del unico naranjo que hay en su finca Alli espera paciente a que llegue el 15 de octubre el dia en que ha decidido morirse Su hija Teresa la Ternerona se ha marchado sin que nadie la viera al igual que hizo en su dia su marido Prudencio y Dacimaco el gigante y Otis el gorrino y su padre y su madre Ya solo le queda a Dona Urraca la compania de su nieta Motita a la que convertira en sus ojos sus orejas sus p...