A menudo imitado pero nunca igualado, Jan van Eyck (c. 1390-1441) dejó una huella indeleble en el arte renacentista y allanó el camino a los futuros pintores realistas. Con una precisión sin precedentes y un uso magistral del color, El matrimonio Arnolfini, que representa la boda de una joven pareja, es testimonio de la maestría del pintor flamenco, referente de la escuela pictórica holandesa de los primitivos flamencos. Van Eyck pintó temas tant...