Para Giacometti, ser artista es fracasar como nadie se atreve a hacerlo, mientras que para Goethe, el no poder acabar su obra es lo que engrandece a un escritor. La obra perfecta está únicamente en la cabeza del artista. La insatisfacción es la esencia y la naturaleza íntima del talento, y la obra, el poema o el libro, sean como fueren, siempre podrían haber sido diferentes de como han llegado a ser. Miguel Ángel Ortiz Albero rastrea en la obra ...