Compuesta por dos novelas, La telaraña y Vida fingida, que da título al libro, establece una correspondencia entre dos historias que no son paralelas pero si complementarias: el laberinto de la ciudad como reflejo de la propia red de la mente y el espíritu; el deambular errático por las calles que se parecen demasiado a los recorridos por nuestros dueños, lo que le da un aire fantasmagórico al libro, en especial en La telaraña. En ésta se juega c...