Es mucho mas sencillo mantener una causa equivocada y respaldar opiniones paradojicas para satisfacer a un auditorio vulgar que establecer una verdad dudosa con argumentos solidos y concluyentes Cuando los hombres descubren algo que puede decirse a favor de lo que en la misma proposicion pensaban que era completamente indefendible se vuelven recelosos de su propia razon y caen en una especie de grata sorpresa secundan al orador seducidos y cautiv...