Vivir con plena atención trata de la vivencia del ser, más allá de cua lquier adscripción a una escuela filosófica o a una tradición religios a determinadas. Vivir la propia vida es una realidad de primera mano, única, intransferible. Y cuando se la mira de cara, atisbando su más p rofundo núcleo, lo que se nos manifiesta es la Conciencia misma, que s iempre estuvo ahí y que nos tiene reservado el tesoro inagotable de un a tranquilidad que perman...